jueves, 21 de enero de 2010

Todas las noches trato de reconciliarme con mi sombra
de decirle que fue sòlo un capricho ir a recolectar amores olvidados de lejos.
Aùn me da pena verla llorar, pero no puedo no resistò la tentaciòn de huir de ella.
Tomo sus manos tan suaves como pètalos de cristales nebulosos
y las llevo a mi pecho con amor de enemigo herido, nunca supe guardar un secreto pero siempre le digo al oìdo: "quièreme mucho, asì me èste ahogando en mis pensamientos huèrfanos de olvidar".
Siempre dije que no servìa para regalar sonrisas al contrarìo las robo desde niña
y siempre que corro recuerdo que los pasos dados no retornaràn.
Nunca pienses que me encontraràs cansada de llorar
al contrarìo siempre me encontraràs en mis silencios en mis desmayos al bajo nivel de azùcar en mi sangre en los desvarìos que contemplo desde mi ventana.
Quiero mucho a mis òrgasmos, mis quejidos y al rostro tuyo entre sombras que no olvido,
serà mi imaginaciòn o existes, nunca te he visto al menos nunca te he tomado una fotografìa en mis recuerdos, no te confìes mucho que mis sàbanas no guardan tu nombre.
Nuevamente quiero reconciliarme con mi sombra y ella se alejà, lo siento soy impredecible,
tan impredecible como èsa pluma de àquel ave que muere de frio entre mis brazos.

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